GNR-Sacudida en el periodismo colombiano por denuncias de acoso sexual

Ante la gravedad de las acusaciones, el Ministerio del Trabajo ha anunciado una intervención formal para supervisar las condiciones laborales en los medios señalados.

24 de Marzo del 2026

La industria de los medios de comunicación en Colombia atraviesa una de sus crisis de integridad más profundas tras la emergencia de una serie de denuncias por presunto acoso sexual y abuso de poder que involucran a figuras de alta visibilidad. El movimiento, que ha cobrado fuerza bajo el lema #YoTeCreoColega y #MeTooColombia ha impulsado a diversas profesionales a romper el silencio sobre conductas que, "han sido normalizadas durante décadas en las redacciones y estudios de televisión del país".

La controversia tomó una dimensión institucional cuando Caracol Televisión confirmó la activación de sus protocolos internos de investigación tras recibir señalamientos directos. En redes sociales y medios digitales, los nombres de varios presentadores han sido mencionados en relación con estos procesos. Las empresas de comunicación, por su parte, han optado por la reserva en las investigaciones para garantizar los derechos de todas las partes involucradas.

Los testimonios publicados han sido crudos y detallados. Una de las denunciantes, identificada bajo el seudónimo de "Sara", relató a Infobae un episodio presuntamente ocurrido en las instalaciones de Blu Radio: “Me acorraló y me besó contra mi voluntad… me decía que le diera un beso 'bien', con lengua. Yo le decía que no, pero insistía”. Según su relato, el agresor habría intentado darle seguridad de que el acto no sería registrado, señalando que “aquí no hay cámaras que nos vean”. Estos relatos coinciden en describir una sensación de parálisis y vulnerabilidad extrema ante figuras de jerarquía superior.

El impacto del movimiento ha trascendido los casos individuales para cuestionar la cultura laboral del gremio. La periodista Catalina Botero, quien ha sido una de las voces más activas en la visibilización de estas conductas, expresó a través de sus canales digitales: “Muchas no fuimos escuchadas, muchas no denuncian por no cerrarse puertas en los medios o no armar escándalo”Por su parte, la periodista Lina Tobón aportó su testimonio sobre experiencias de invasión del espacio personal, señalando: “Para mí no es natural que un jefe me tocase el rostro diciéndome que me estaba 'puliendo el maquillaje'”.

Ante la gravedad de las acusaciones, el Ministerio del Trabajo ha anunciado una intervención formal para supervisar las condiciones laborales en los medios señalados. Si bien los acusados mantienen su derecho a la defensa y a que no se asuma su culpabilidad de antemano, el gremio periodístico enfrenta el desafío de reformar sus estructuras internas. Como bien señaló la periodista Johana Fuentes, líder de una iniciativa de apoyo a las víctimas, este fenómeno busca crear “un espacio seguro y confidencial para recibir testimonios de acoso, abuso de poder y violencia de género dentro del ejercicio periodístico”, marcando un posible punto de no retorno en la ética de los medios colombianos.